La experiencia es un grado; la lucha, otro igual de valioso. Dos factores que no se han de olvidar antes de dar por finalizada la carrera de un deportista, especialmente cuando han sido números 1 en sus respectivas modalidades.

Juan Carlos Ferrero vuelve al Top 30 de la ATP tras situarse semanas fuera de los cien primeros. A Moyá le ha sucedido igual, aunque con un par de resultados positivos se podrá meter de nuevo en tales puestos. Sin embargo, el juego de ambos nunca ha sido parecido. Ambos han llegado a lo más alto de la clasificación, pero "El mosquito" es mucho más completo y fuerte mentalmente.

En el US Open llegó a la final, perdiendo con el ídolo local Andy Roddick, en pista desfavorable, público adverso..., pero claudicó luchando hasta el final y con un gran juego, con honor. Ese mismo año ganó Roland Garros, torneo adoptado por España, aunque les pese a los franceses. En Australia fue semifinalista un año después, a manos del gran Roger Federer, y en Wimbledon se metió en cuartos tanto en 2007 como en 2009. No obstante, su gran victoria, donde demostró su pundonor, fue frente a Lleyton Hewitt en el Palau Sant Jordi logrando la primera Copa Davis para España. ¿Quién no recuerda ese passing de revés que nos otorgó el torneo?

Es un jugador, como decíamos ayer de Míchel Salgado, que sabes que difícilmente va a fallarte, que lo va a dar todo,y por tanto se gana la confianza de la afición española. Ambos han sufrido por causas familiares, pero eso les ha hecho más fuerte. Espero que los dos den lo mejor de sí mismos muchos años más; se lo merecen.